viernes, 17 de octubre de 2014

Todos

Con mucha humildad, respeto y dolor, y buscando descansar un poco el corazón de la infinta tristeza que lo invade, ofrezco estas sencillas letras que nacen después de la manifestación de ayer en en mi país contra el acuerdo 2034 (Colombia, 16 octubre 2014) Queremos y esperamos a los estudiantes mexicanos vivos y combatientes ¡Ni un minuto de silencio!

Unos gritaban, una multitud contestaba
Otros corrían y otros tantos también detras de ellos
Estaba yo, y estaban mis compañeros
De mi clase, carrera y facultad
De mi Patria y el cono sur del continente
Estaban otros, tras el polimero
Con un sinfin de hostilidades en mente
Confrontando a quiénes les alimentan
Y quienes educaremos las nuevas camadas de sus crías
Pisando las calles, con la ilusión de renovarlas
Y ellos con las pezuñas protegidas, protegiendo el capital, al explotador y el usurero.
El ritmo cardiaco se dispara pero mis pies siguen fuertes
Porque allí con los pies plantados en el concreto estaba yo
Y estaban mis compañeros, los de la clase, patria y facultad.
Si ellos defienden el capital, el explotador y el usurero
¿Quién nos defiende a nosotros?
¡Pues nosotros! Allí estabamos, defendiendo lo nuestro y a los nuestros
Pero no estabamos todos como se esperaba
Faltan 37 del 96 en Bogotá
También se ausentaban 252 de La Plata en el 76
Los 700 de Tlatelolco en el 68
Y tristemente, faltaban más voces en cada arenga
Porque faltaban los 43 del 2014 de Ayotzinapa.
Vivos se fueron, vivos los queremos
¿Cuántos más van a faltar?


''Podrán cortar todas las flores pero no detendrán la primavera'' ''Quisieron enterrarnos, pero no sabían que éramos semillas''

miércoles, 23 de julio de 2014

19

Vamos caídos en recuperación
Vamos por los caminos de la rebelión
Miren que es justa nuestra desobediencia
Y nadie nunca detendrá nuestra resistencia

El campesino y el obrero aún resisten
Nosotros somos los sueños que desde abajo persisten
Y a los de arriba haremos caer
Porque somos el pueblo que no se deja vencer

Somos estudiantes y revolucionarios
Que continuamos la lucha año tras año
Nos asesinan porque somos la base de la sociedad
Y si me asesinan es porque soy peligrosa; me dedico a educar

Disparo con arte
Y escribo hasta con mi sangre
La poesía es mi arma, con ella me defendí
Pero si me obligan pues cojo el fusil

Su sonrisa está al asecho esperando filuda
Para devorar al proletario de la forma más cruda
Y creen que así nuestra lucha están interrumpiendo
Pero lacayos del capital, los de abajo acabaremos venciendo

Yo encarno los sueños de Jaramillo Ossa y Pardo Leal
Así que fracasaron, no los pudieron matar
Y aunque en masacres desangraron la patria
La sangre fue la levadura que levantó la masa



Aquí La esperanza siempre resucita
El amor es la certeza de la vida
~Amar es combatir~

Ni uno, ni dos, ni tres

¿Y si te doy un beso? 
Bueno, te los doy a diario
con mis ojos, mis manos y hasta con la memoria, 
pero algún día ni aguantaré abriré mis labios y lo haré con la boca. 
Tú deberías ser mi almohada, 
para descansar sobre ti y estar contigo cada día,
o simplemente deberías estar conmigo, 
así yo te llenaría de besos, 
no uno, ni os, ni diez ni doce,
si no te llenaría de besos, de muchos besos
y me convertiría en artista; Porque tu serías mi obra

Y mis labios mis pinceles nuestra saliva mis oleos y tus labios tu rostro y tu cuerpo serian el lienzo que llenaría de mil colores, serás mi obra llena de besos, no uno ni dos, ni diez ni doce, sino muchos besos tanto como la noche nos deje.

Silencio

Las lágrimas no sirven
Y las palabras se vuelven inútiles
Éstas solían ser mis armas
Pero hoy han silenciado mis fusiles

Ya no nos atormenta la abrupta monarquía
Hoy nos envenena una peor desgracia
La que desata la miseria y su porquería
La mal llamada democracia

Los niños fueron obligados a crecer
Precozmente conocieron la rabia
Su inocencia tuvieron que ceder
Fueron condenados a creer sin infancia

Y que me perdonen los artistas
Y los poetas también
Pero las rimas se me asfixian
Y prefiero clamar otra vez

Porque las palabras no me bastan
Y las lágrimas son inútiles
Solían ser mis armas
Pero hoy no sirven mis fusiles

lunes, 30 de junio de 2014

Yo tengo un hermano muerto.

‘’Yo tengo un hermano muerto ¿Quién no tiene un hermano muerto?’’

Quisiera haberlos podido guardar en mis bolsillos, mi falda no tenía bolsillos y los bolsillos de mi chaqueta eran pequeños, osea que no pude guardarlos a todos. Tengo hermanos muertos, y padres y madres también y si algún día me embarazo mis hijos nacerán muertos.

Mi mochila estaba repleta de ellos y ya se estaba desbordando, allí guardaba a mis hermanos muertos, los del barrio, la selva, la sierra, el pueblo, los valles. Allí también estaban los de la Ciénaga en aquella huelga bananera en el 1928, los que andaban por Bogotá en Abril del 1948 cuando una bala cobarde apago la luz de esperanza que irradiaba el caudillo, los que nadaron en los mares de sangre hasta el 1957, mis hermanos de Suachá en el 2008, los que cayeron en las convivir, allá en el lindo Medallo de 1982, en mi mochila estaba un Cura que no usaba sotana, estaba un flaco costeño, también estaba un hombre de camisa roja ‘’¡Siempre adelante, ni un paso atrás!’’ Solía decir.

En ella yacían varios jóvenes,  estudiantes de educación, de medicina, derecho, matemáticas y de sociología y de otras tantas carreras que omito para no extenderme, también abandonaban la vida adolescentes que usaban uniforme de colegio.

Estaban también al borde de ella los de la Guajira y el Casanare, desnutridos y deshidratados, hambrientos y enfermos, los de Rio Blanco en el Tolima, en el Catatumbo,  El Salado, Sucre y Bolívar que vieron arder sus casas y a sus hijas azotadas y cruelmente penetradas por hambrientas bestias de sangre y placer.

Y se van derramando, los del campo y la periferia…
 En mi mochila no cabían más hermanos muertos, ya estaban los de Abadía Méndez, los de las AUC, los de unos Castaño, el ejercito y la policía también me dejo varios, los de Álvaro Uribe Vélez, Los de Juan Manuel Santos, los de Chiquita Brands, Pacific Rubiales, Anglo Gold y DRUMMOND.


¿Por qué no pude tener bolsillos más grandes para haber guardado a mis hermanos? ¿Porque no alcancé a meterlos en mi mochila antes de su último latido? ¿Por qué no nací antes? ¿Por qué tengo que guardarlos y cargar con ellos a diario? Y si Dios me dotará un manantial en mi cabeza y se desbordara por mis ojos ¿Podría llorarlos a todos?¿Cuántos muertos más habrán?  ¿Cuántos más hubo? ¿Por qué no tengo bolsillos más grandes para poder guardar a los que luchan? y  así protegerlos de la tiranía del imperio represivo.

Coceré grandes bolsillos,  a ver si puedo tener más hermanos vivos y menos muertos, pero igual no depende de mi, depende de nosotros que evitemos que ellos nos sigan matando, digo nosotros porqué sé que yo también soy la hermana muerta de alguien, han intentado matarnos, pero seguimos naciendo hijos de la justa rebeldía y cuando cae uno reencarna en otros cien.

Quizá no dormiremos tanto de ahora en adelante,  pero siempre estamos soñando, soñando despiertos, alertas y con los ojos bien abiertos, para que algún día ya no hayan más hermanos muertos, el miedo no será una forma de dominación de los opresores y arderán perpetuamente las barricadas si es necesario para que el miedo cambie de bando.

lunes, 23 de junio de 2014

El Menstruo



Y me dio esta premisa para el momento del menstruo
Para ubicar mi sangre al ras de la luna, para renovar el universo que llevo dentro
Porque aunque se mueren desgarrados mis ovarios aún así genero vida
Porque mes a mes un niño me sueña
Es que el milagro de la vida y la perfección de mi cuerpo me permite todo esto,
yo sangro pero no me muero

Al contrario, resulto estar más viva
Más siento, más sufro, mas vivo
Más amo, más lloro y más sonrío
Y no, no me da pena decirlo
No siento vergüenza de la hinchazón de mi vagina
Ni tampoco del dolor de mis senos
Tampoco de que la sangre,
Más pura limpia y preciada
Bañe las paredes de mi entre pierna

La tecnología más avanzada la llevo en mi vientre
El menguar constantemente es un privilegio que Dios me ha concedido
 mis hormonas balanceadas cuidadosamente
evidencian la arquitectura perfecta que el creador diseño en mi
Y no, no me da asco untarme mi sangre
No siento asco de ella, no siento pena de mi
No siento pena ser mujer
Y derramar el elixir más bello.

Y claman de forma desesperada
Mis capsulas de vida van cendiendo
Desgarrándose inhibidas, mueren
Dicen que para vivir es menester morir un poco.
Pero así somos, así soy yo, yo no muero, menguo, menstruo
Yo sangro pero no me muero
Es que el milagro de la vida y la perfección de mi cuerpo me permite todo esto,
yo sangro pero no me muero



jueves, 23 de enero de 2014

Introspección y dualidad

Son las veintidós horas con cuarenta y tres minutos, especificar los segundos ya me queda muy jodido, y estoy aquí, sentada sobre dudas y cobijada en la nostalgia. A mi izquierda, un pocillo de tinto el cual emana vapor, con mi mano derecha lo sostengo, y con mi índice izquierdo recorro y exploro la geografía del borde de la misma luego lo acerco a mis labios y lo poso allí, y allí yace unos cuantos segundo. También lo observo fijamente, su vapor, su color y veo el reflejo de mis lentes en el y lo escudriño como si del café fueran a supurar las respuestas o las palabras que necesito en este momento.

Hay días, tan duros, tan duros tan duros que simplemente se cargan suave, hay días en los que se cuestiona el porque caminar o el para qué, hay días que no son nada y lo representan todo, son días como estos, que más que grises son azules y más que turbios son inertes y allí me encuentro, con una cabeza serena que busca estallar y me cuestiono todo, hasta este mismo acto de intentar escribir, ¿Para que hacerlo? Si mi léxico es infinitamente limitado y sórdido como para siquiera por lo menos esbozar un poco de esto que vivo, de esto que me mata pero que me recuerda que amo y estoy viva, no prometo nada, no prometo un elaborado escrito con líricas agradables, no prometo palabras lindas y menos puedo prometer que será fácil de leer o entendible; No quiero ser egoísta, pero escribo por mí primeramente, porque aún no hallo forma de hablar y verbalizar ciertas premisas, por que mi lengua me pesa y me envenena a veces.

Miro mi presente y sonrío, soy muy joven pienso a veces… No me angustio en mirar el futuro, tengo algo trazado pero igual mi sendero lo armo al caminar, aunque sé que Dios lo va amansando y eso me quita una gran carga entre tanto, pero yo me pregunto ¿Por qué? Por que no es fácil cerrar los ojos y deambular como un fantasma perdido, yo me pregunto ¿Por qué cargo pesos que los adultos no han querido cargar? ¿Por que me siento incómoda en ciertos lugares?, lugares tan perfectamente hechos, con sustantivos en cada pizca de cemento, pero en cada pizca también se encuentra la ausencia de verbos, ¿Por qué lo tienen todo y nada nunca lo han pagado? ¡No me mal interpreten ni me pinten de ningún pigmento! Que yo sé que tener no es sinónimo de maldad, pero ellos no han tenido que invertir lágrimas y salud, o al menos eso veo, no es que esto este mal; yo no quiero ser como ellos, yo quiero soñar cosas surrealistas e imposibles, yo no quiero estar encima de nadie: No quiero ver a nadie con caridad y tampoco quiero estar debajo, no es que sea algo indigno pero no quiero que me vean de esa manera con caridad, yo quiero compartir por amor y a cambio de sonrisas quiero que un desconocido me abrace y me de la mano, por que sin saber su nombre lo siento parte de mi, porque sin conocer su apellido lo siento mi hermano.

Es bonito escribir así, uno se siente vivo y frondoso, siente amar, amar al habitante de calle o al ñero wachiturro, amar a la puta por profesión o la niña de ‘’moral distraída’’ amar al animal y darle besitos en su hocico, pero el amor se alimenta de cierta proporción de odio, y francamente hay días en que quisiera salir y asesinarlos a todos beber y vomitar su sangre. Con todos les aclaro me refiero a esos, esos que expropiaron el amor que proclamaban como bufones, el amor a una bandera que a la final les importa un culo, con la que se atragantan cuando intentan tragarla y la terminan vomitando en las atriles por que ni ellos se comen esa falacia, los que juegan como niños, con carritos de juguete pa llevar enfermos y moribundos o con comidita y medicinas de mentiritas, los que juegan a las vacaciones permanentes. Acá abajo, abajito no podemos jugar acá ya no quedan niños, acá los condenaron a conocer precozmente la rabia nuestra hambre no es de mentiritas, acá las tripas se retuercen y sueltan bramidos acá no tenemos a nadie, sólo nos tenemos a nosotros. Estrello las paredes y me encierro entre ellas, creo mi mundo aparte en mi interior y quisiera estar allí siempre, estar cómodamente insensible ¡Pero no! Hay un mundo afuera que no permite poner el tiempo en pausa ante tus ojos, y sólo me basta caminar por unos cuantos metros de este mundo tan grande para sentirme miserable y desgraciada pero también para sentirme inmensamente agradecida y bendecida, por que entre tanta mierda que me ensimisma, porque entre tanta basura que me cohíbe me siento y libre y he logrado florecer en la adversidad, no sola, eso nunca, con la mano del que está por encima de mí y no me mira con caridad, con el que me ama, simplemente con Él y con ustedes que me alimentan día a día, con los que me dan la mano aunque no la toque, florezcamos juntos, que los que florecen en la adversidad no los marchita ni la tierra árida ni el sol ardiente.

Estos días, días como estos son cruciales, me hacen recordar que estoy viva y que amo, y que escribo por mí primeramente como ya lo escribí anteriormente, pero también encarno y escribo lo que alguien en la otra parte de este universo paralelo quiere decir y no puede, escribo para no morirme, escribo porque en algún remoto lugar alguien se sitúa soñándome, escribo porque existo y existo porque me necesitan y me llaman, me llaman los que existen, porque los necesito y los llamo.

Me espera algo mejor, un verdadero paraíso al terminar este viaje que llamamos vida, llegaré a la felicidad absoluta entre pastos delicados y flores exquisitas, pero mientras estoy por estos lares caminaré haciendo travesuras, como plantar margaritas en los pastos de cemento.

Son las cero horas con seis minutos, prometí ser sincera y espero haberlo sido, yo creo que sí.

(Disculpen las malas palabras e.e )